Mostrando entradas con la etiqueta Egocentrismo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Egocentrismo. Mostrar todas las entradas
¡Cuánto poder, identidad y moralidad pierden la Iglesia y nuestras vidas, cuando denigramos a nuestros propios hermanos!
Parece ser que no nos hemos percatado de los funestos resultados en que viven los cristianos que tienen la mala costumbre de estar denigrando a otros, más, cuando NADIE está autorizado de divulgar los pecados de nadie, menos, cuando se divulga lo que no es cierto. Los cristianos evangélicos se han habituado no solo a estar denigrando a otros, sino que se han acostumbrado a vivir con las maldiciones que vienen como consecuencia de divulgar los errores, pecados, las debilidades y lo que no es cierto.
Génesis 9:18-29, nos revela un caso de denigrar a otros.
"Y los hijos de Noé que salieron del arca fueron Sem, Cam y Jafet; y Cam es el padre de Canaán. Estos tres son los hijos de Noé, y de ellos fue llena toda la tierra. Después comenzó Noé a labrar la tierra, y plantó una viña; y bebió del vino, y se embriagó, y estaba descubierto en medio de su tienda. Y Cam, padre de Canaán, vio la desnudez de su padre, y lo dijo a sus dos hermanos que estaban afuera. Entonces Sem y Jafet tomaron la ropa, y la pusieron sobre sus propios hombros, y andando hacia atrás, cubrieron la desnudez de su padre, teniendo vueltos sus rostros, y así no vieron la desnudez de su padre. Y despertó Noé de su embriaguez, y supo lo que le había hecho su hijo más joven, y dijo: Maldito sea Canaán; Siervo de siervos será a sus hermanos. Dijo más: Bendito por Jehová mi Dios sea Sem, y sea Canaán su siervo. Engrandezca Dios a Jafet, y habite en las tiendas de Sem, Y sea Canaán su siervo. Y vivió Noé después del diluvio trescientos cincuenta años. Y fueron todos los días de Noé novecientos cincuenta años; y murió."
Este es el caso de Cam, uno de los hijos de Noé, cuando su padre se emborrachó, y lo primero que hizo fue divulgar a sus hermanos la borrachera de su papá. No hay duda la actitud y el sentimiento de Cam, respecto a la oportunidad, no solo de señalar el pecado, sino, el hecho de divulgarlo.
Denigrar quiere decir literalmente, poner en negro, manchar, desacreditar, difamar, o desprestigiar a alguien. Ahora, lo que vemos aquí, no es un invento, o un chisme de Cam acerca de su padre. Fue un hecho real, la borrachera llevó a Noé a quedar desnudo, y precisamente, esto fue lo que aprovechó Cam para denigrar a su papá. Ahora, ¿Qué pasa cuando denigramos a alguien divulgando cosas, hechos o circunstancias que no son verídicas?
Lo tremendo de esto es ver todo lo que se pierde, a nivel personal, familiar y como iglesia cuando nos vemos denigrando, divulgado los pecados reales de otros, o cuando comentamos lo que no es, aumentando, escandalizando. El denigrar a otros es, no solo la facilidad con que se denigra, sino que, cuando, el que escucha, lo involucramos a ser parte.
Los otros dos hijos de Noé se negaron a participar de la maldad de Cam. Lo que hicieron no fue correr para difundirlo, sino que lo cubrieron, el cubrir tiene una connotación espiritual, no significa que “tapas” el pecado de otro. Y allí terminó el problema del pecado de Noé.
Lo gravísimo de todo, son las consecuencias funestas que vienen, para la persona que sabe denigrar a otros. Lo terrible, es que el que denigra, lo sigue haciendo y no se da cuenta que ya está sufriendo las consecuencias de estar haciéndolo. Cuando una persona sufre problemas del carácter y de personalidad, desadaptación social, orgullo, egoísmo, problemas de inmoralidad, etc., no son sino algunas consecuencias.
En este pasaje, lo que vemos en la vida de Cam, Canaán, son las maldiciones que cayeron sobre él. Maldiciones y consecuencias personales y generacionales de sufrimiento personal e involucrando a otros en el denigrar y en las maldiciones.
Ya es tiempo de dejar de desacreditar y desprestigiar a otros. No nos toca esa función diabólica. Satanás es experto en eso, esa es su misión, ACUSAR y DENIGRAR a los hijos de Dios. Aunque no somos perfectos y vivimos, TODOS, con la lucha diaria contra nuestra naturaleza pecaminosa, estamos en el proceso más maravilloso de la santificación, a fin, no solo de superar nuestras debilidades, sino avanzar hacia el crecimiento que nos lleva a la madurez cristiana.
Es hora de recuperar el poder, la identidad y la moralidad como hijos de Dios y como iglesia.
EVITEMOS DENIGRAR DIVULGANDO LOS ERRORES DE OTROS PARA DESACREDITARLOS.
Dios nos bendiga.
Hno. José Luis
Foursquare Church
Hagamos morir el ego religioso.
El tiempo de la "unción religiosa" ha llegado al fin.
Unción que han generado los hombres, no Dios. Unción que los hombres han manipulado. Unción, de la que se han valido muchos para hacerse “famosos”, para satisfacer egos. Unción para ser reconocidos, para ser vistos por los hombres. Unción de la que se han aprovechado para obtener ganancias deshonestas. Unción que no les ha llevado a glorificar el nombre de Dios, sino que ha traído autoglorificación de los que han pretendido tenerla. Unción falsificada engañosa que no es la genuina, como la de la Unción del Espíritu Santo.
Pero esa "Unción", no es la de Dios es Unción humana, religiosa, carnal, aberrante y mentirosa.
Pero ha llegado a su fin, porque la gloria venidera de Dios, que es presente y futura, destruye la unción humana religiosa. Viene de aquí en adelante, la que nadie puede falsificar ni reducirla a un fenómeno religioso. Israel pretendió construir, en el templo, un movimiento religioso independiente de la Presencia y gloria del Señor, pero Dios les quitó la gloria hasta que vino el Hijo de Dios trayendo de nuevo la verdadera gloria de Dios. Esta es la gloria postrera, la de los últimos tiempos, la gloria que Dios no comparte con nadie y que no es compatible con lo humano, lo carnal ni con lo religioso evangélico.
La gloria de Dios que definirá la voluntad de Dios en su pueblo en una obediencia total y genuina, la gloria de Dios que demanda santidad incuestionable, la que demanda pasión y restaura el primer amor que ha sido perdido, la gloria de Dios que identificará al remanente verdadero de las grandes masas evangélicas religiosas.
La verdadera gloria de Dios que nadie puede imitar, ni falsificar ni ser manipulada.
La gloria de Dios es la manifestación verdadera y genuina de la Presencia de Dios, que trae quebrantamiento y humillación, que destruye el ego en el discípulo de Jesucristo, trae verdadera transformación de lo carnal a lo genuino espiritual, edificación, desarrollo, crecimiento y madurez. La gloria de Dios que trae santidad y justicia en el hijo de Dios en un verdadero arrepentimiento no fingido como el religioso, que le hace vivir en obediencia total a Dios y a su Palabra, que trae pasión, amor, paz, equidad. Que trae los verdaderos milagros, sanidades, prodigios que nadie puede imitar ni falsificar.
Esta es la gloria de Dios, que está preparando a la verdadera Novia para las bodas del Cordero, novia sin mancha, ni arruga, como una iglesia gloriosa. La iglesia irradiará la gloria de Dios, reluciente, impregnada de la Presencia y gloria de Dios.
Dios nos bendiga.
Hno. José Luis
Foursquare Church
El tiempo de la "unción religiosa" ha llegado al fin.
Unción que han generado los hombres, no Dios. Unción que los hombres han manipulado. Unción, de la que se han valido muchos para hacerse “famosos”, para satisfacer egos. Unción para ser reconocidos, para ser vistos por los hombres. Unción de la que se han aprovechado para obtener ganancias deshonestas. Unción que no les ha llevado a glorificar el nombre de Dios, sino que ha traído autoglorificación de los que han pretendido tenerla. Unción falsificada engañosa que no es la genuina, como la de la Unción del Espíritu Santo.
Pero esa "Unción", no es la de Dios es Unción humana, religiosa, carnal, aberrante y mentirosa.
Pero ha llegado a su fin, porque la gloria venidera de Dios, que es presente y futura, destruye la unción humana religiosa. Viene de aquí en adelante, la que nadie puede falsificar ni reducirla a un fenómeno religioso. Israel pretendió construir, en el templo, un movimiento religioso independiente de la Presencia y gloria del Señor, pero Dios les quitó la gloria hasta que vino el Hijo de Dios trayendo de nuevo la verdadera gloria de Dios. Esta es la gloria postrera, la de los últimos tiempos, la gloria que Dios no comparte con nadie y que no es compatible con lo humano, lo carnal ni con lo religioso evangélico.
La gloria de Dios que definirá la voluntad de Dios en su pueblo en una obediencia total y genuina, la gloria de Dios que demanda santidad incuestionable, la que demanda pasión y restaura el primer amor que ha sido perdido, la gloria de Dios que identificará al remanente verdadero de las grandes masas evangélicas religiosas.
La verdadera gloria de Dios que nadie puede imitar, ni falsificar ni ser manipulada.
La gloria de Dios es la manifestación verdadera y genuina de la Presencia de Dios, que trae quebrantamiento y humillación, que destruye el ego en el discípulo de Jesucristo, trae verdadera transformación de lo carnal a lo genuino espiritual, edificación, desarrollo, crecimiento y madurez. La gloria de Dios que trae santidad y justicia en el hijo de Dios en un verdadero arrepentimiento no fingido como el religioso, que le hace vivir en obediencia total a Dios y a su Palabra, que trae pasión, amor, paz, equidad. Que trae los verdaderos milagros, sanidades, prodigios que nadie puede imitar ni falsificar.
Esta es la gloria de Dios, que está preparando a la verdadera Novia para las bodas del Cordero, novia sin mancha, ni arruga, como una iglesia gloriosa. La iglesia irradiará la gloria de Dios, reluciente, impregnada de la Presencia y gloria de Dios.
Dios nos bendiga.
Hno. José Luis
Foursquare Church


